Monday, June 21, 2010

Ellas sólo quieren seducir

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RELACIONES

Ellas sólo quieren seducir



ESCUELAS DE SEDUCCION, TALLERES DE SEXUALIDAD, MASAJES EROTICOS Y JUGUETES SEXUALES EN LA MIRA FEMENINA. A PRUEBA DE TIMIDOS.



Georgina Dritsos ESPECIAL PARA MUJER.



Algo está pasando en el complejo universo femenino. Pareciera que ahora las mujeres ya no se conforman, en lo más mínimo, con el rol pasivo que desde siempre, en mayor o menor medida, han jugado a la hora de seducir. Cada vez más sueltas y decididas, se animan a explotar su femineidad, a mostrarse más seductoras, sean adolescentes o abuelas, solteras o casadas, divorciadas o viudas. No importa la edad que tengan ni la extracción social: ahora ellas buscan en primer lugar gustarse a sí mismas, para luego gustar al otro. Y en ese intento por lograr captar la mirada del hombre, el gesto de aprobación entre sus pares femeninas, o simplemente animarse a ejercer su sexualidad sin miedos ni tapujos, todos los métodos son válidos. Escuelas de seducción, talleres de sexualidad, masajes eróticos para hacerle a él, juguetes sexuales para reavivar la pasión, hay de todo y para todos los gustos. La idea que para muchas ya se ha convertido en una nueva exigencia es ser seductora de los pies a la cabeza y, si no se tiene idea de cómo hacerlo, hay que pedir ayuda a los expertos. Sería algo así como un "fashion emergency", pero apuntado a la seducción.



Paola Kullock tiene 36 años y además de ser hermana de Luisa Kuliok, es la creadora de Pk, la primera escuela de sexo y seducción que funciona en Buenos Aires desde hace casi dos años. En su sede de Villa Urquiza y más que nada a domicilio, esta "experta en juegos eróticos y masajista profesional matriculada" -como se presenta en el site: http://www.pkescueladesexo.com.ar- ofrece clases de masajes eróticos para mujeres y parejas, enseña todos los secretos del strip-tease, realiza funciones de su unipersonal sobre sexo "sólo para mujeres pícaras", y hasta da instrucciones precisas sobre cómo realizar determinadas prácticas sexuales con éxito. Pero el verdadero caballito de batalla, la propuesta que más éxito tiene, son las clases de seducción, en las cuales cuenta inclusive con la participación de una experta en asesoramiento de imagen que en casos puntuales hasta realiza un cambio de look a las participantes. "A la primera clase de seducción vinieron diez personas, mientras que en el último seminario había casi cincuenta. Eso te habla de la gran necesidad de seducir que todas tenemos. También tengo alumnos varones que vienen porque no saben cómo relacionarse con las mujeres", cuenta Kullock. Para ella, el problema más frecuente es que "a la hora de seducir nos agarra miedo porque nos sentimos incómodos con nuestro cuerpo, no sabemos cómo arrancar, no encontramos nuestro valor ni nuestra personalidad".





Una pionera en analizar los comportamientos que se ponen de manifiesto en la seducción y en la sexualidad es la psicóloga y sexóloga Diana Resnicoff, responsable desde hace ocho años de la organización de talleres de seducción y de erotismo. Se trata de encuentros grupales de ocho horas de duración y con un máximo de quince participantes por jornada. El objetivo de las reuniones es enriquecer la sexualidad, revisar aspectos propios, aprender nuevas habilidades y compartir dudas y hallazgos con otras mujeres, para lo cual se utilizan distintas técnicas. "La idea es que cada persona aproveche al máximo su capacidad de sentir, su seducción y su sensualidad, aceptando su propia imagen corporal y desarrollando habilidades que le permitan relacionarse con el otro a través de toda la riqueza que ofrece el lenguaje corporal", explica Resnicoff. La idea de realizar los talleres surgió a partir de su vasta experiencia profesional en consultorio, donde pudo constatar que "si bien la información sexual ya era más conocida, faltaba desestructurar la vida sexual, es decir, aprender técnicas de seducción y erotismo".





Todas las propuestas tienen sus adeptas y en esa búsqueda por encontrar el traje de seductora que mejor le siente a cada una, todo es válido: como aprender pole-dancing, es decir, el baile del caño que popularizó Demi Moore en la película Striptease y que el año pasado hizo furor a partir del programa de Marcelo Tinelli. "Es cierto, muchas mujeres llegan al instituto para que les enseñemos las rutinas que hacía Demi Moore en ese filme", cuenta Mariana Legarreta dueña de los dos institutos de pole-dance que llevan su nombre. De naturaleza inquieta, Legarreta dio sus primeros pasos en la actividad física cuando se especializó en la gimnasia deportiva. Cuando eso le quedó chico, agarró los libros y se recibió de Licenciada en Recursos Humanos y Hotelería. Pero tampoco fue suficiente, y decidió seguir buscando algún tipo de gimnasia o de danza "que realmente fuera integral, fuerte y más divertida que las típicas rutinas del gimnasio" que la aburrían. La lamparita se le prendió al ver a una actriz argentina realizar el baile del caño en una ficción televisiva. En seguida se dio cuenta de que en el país no existía nada parecido, así que se capacitó en el exterior e importó la idea. El resultado final son los ya mencionados institutos, donde además enseñan coreografías sexies y el arte del strip-tease, sobre todo en despedidas de solteras, donde la novia aprende todos los secretos junto con sus amigas y luego reproduce la rutina para su pareja. Y como en las opciones antes mencionadas, aquí también las alumnas son mujeres de todas las edades y orígenes, "pero la franja más fuerte es la de treintaipico", explica Mariana. "¿Por qué vienen? Está dividido; por un lado están las que vienen en busca de un ejercicio completo. Por el otro, están aquellas que llegan con ánimos de aprender a seducir, de ser más sexies, más femeninas", dice. Es tal el interés por llamar la atención del otro pero sin exagerar que, en las clases, las mismas profesoras muchas veces hasta enseñan la manera correcta de caminar a pedido de las mismas alumnas.





A esta altura, la pregunta obligada es una: ¿Se puede realmente aprender a seducir? "Sí, claro", contestan todas las entrevistadas. "Todos podemos aprender. La seducción es un camino, es un aprendizaje, es correrte del lugar en donde estabas parada para reverte, para redescubrirte y poder mostrarle otro tipo de cosas a la persona que tenés en frente. Mientras te sigas parando en el mismo lugar, va a ser muy difícil lograrlo. El tema es desde dónde seducimos y lo bueno sería seducir desde una misma y no desde un modelo impuesto que supuestamente deberíamos copiar", aseguran.





Recuadro:

JUGUETES EROTICOS A DOMICILIO





Cuando hace un par de años arrancó con la idea de vender juguetes sexuales y lencería erótica a domicilio, Ana Ottone tenía 30 y venía de trabajar en una multinacional. La licenciada en Administración de Empresas es recibida en casas de familia cuando los chicos no están por grupos de amigas que se juntan para ver y testear sus productos e inclusive para pedirle algún que otro consejo sobre cómo relacionarse o renovar la intimidad con la pareja. Un breve perfil de sus clientas típicas indica que tienen entre 35 y 46 años y que son de clase media alta y alta, aunque también tiene clientes varones. Sophie Jones, tal es el nombre de su empresa, cuenta con representantes en varios puntos del país y también da clases de strip-dance y pole-dance.

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