Sunday, February 03, 2008

Rotavirus: Cómo proteger a los chicos de la infección

Rotavirus


Claves para proteger a los chicos de la infección



La mayor incidencia se da en menores de tres años. Cuáles son los síntomas, las medidas de higiene, cómo actuar y lo que no hay que hacer

Georgina Dritsos


El rotavirus es la causa principal de diarrea en todo el mundo. Según datos de la Sociedad Argentina de Pediatría, a nivel mundial cada año hay 111 millones de casos y 611.000 de ellos son mortales, principalmente en bebés y niños pequeños.
En la Argentina, al menos 18 mil chicos son internados por año a causa de este virus y el 42 por ciento de las internaciones por diarrea en menores de 3 años se deben a él. “Afecta por igual a chicos de buen nivel económico y a chicos de bajo nivel económico. La mayor incidencia es en menores de tres años. Según un estudio que se hizo en nuestro país, la mayoría de este grupo etario ha tenido por lo menos un episodio de diarrea por rotavirus y la cifra es de un 90 por ciento en los menores de dos años ”, explica Miriam Bruno, pediatra infectóloga, Coordinadora del Área de Infectología del Hospital Durán y Secretaria del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría.
En la mayoría de los casos, si no en todos, el rotavirus se contagia por el contacto con personas infectadas. La vía de contagio es fecal-oral, es decir, el virus ingresa al organismo cuando se entra en contacto con materia fecal infectada. Por ese motivo, hay que impedir el contacto de las heces con las manos, el agua, los alimentos, los utensilios, los juguetes y cualquier superficie u objeto que se utilice. El virus entra al intestino donde produce alteraciones que impiden la absorción de líquidos y por eso surgen las diarreas con el consiguiente riesgo de deshidratación.
“Al ser oral-fecal, el contagio se produce fundamentalmente a través de las manos. Por eso es importante realizar todas las medidas de higiene, como el lavado de manos para cortar la transmisión, pero con esa medida sola no es suficiente”, agrega la pediatra infectóloga Angela Gentile, Jefa de Infectología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y miembro del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría. (Ver recuadro)
Los síntomas del rotavirus son diarrea sin sangre, y en general también genera fiebre y vómitos. Los episodios de diarrea pueden ser de cinco por día y hasta de diez o doce, aproximadamente. Puede causar una grave deshidratación que hay que tratar a tiempo para evitar consecuencias que hasta pueden derivar en la muerte. El pico máximo de este tipo de diarrea se produce entre los meses de mayo y de julio. “Lo primero que hay que hacer ante un caso de diarrea es consultar con el pediatra o llevar al chico al centro de salud más próximo. Allí se lo rehidratará con sales de hidratación oral. En nuestra experiencia, cuando un chico está bien hidratado la tasa de internación es muy baja, sólo del uno por ciento”, dice Angela Gentile.
Una de las conductas que hay que evitar es hidratar al pequeño con remedios caseros como “gaseosas o tes. Las gaseosas pueden generar efectos adversos. En cuanto al agua, también puede ser contraproducente por eso se hicieron estas sales específicas para estas diarreas”, explica Miriam Bruno.
En la Argentina existen dos vacunas contra este tipo de virus que en algunos otros países como Brasil, México, Venezuela, Costa Rica y Panamá, entre otros, ya forman parte del calendario anual de vacunación. Ambas vacunas son de alta efectividad y están indicadas para el primer semestre de vida, ya que la primera infección por rotavirus es la más grave. “Luego puede haber otros episodios pero siempre van a ser más benignos, por eso lo importante es prevenir ese primer episodio grave”, alerta la doctora Gentile.
Una de las vacunas se proporciona en dos dosis y se suele dar a los dos meses y a los cuatro. La otra vacuna tiene tres dosis y se da a los dos meses, a los cuatro y a los seis. “Como mínimo tiene que haber un mes o dos entre una dosis y otra”, concluye la doctora Miriam Bruno.



Medidas de prevención

“Es fundamental que los chicos más pequeños estén bien protegidos con lactancia materna, que evita un gran número de este tipo de infecciones, así como de otras.
Por otra parte, es muy importante que ante un episodio de diarrea, no se medique al chico con antibióticos. Por el contrario, hay que llevarlo a la consulta en seguida y no darle ningún tipo de medicación sintomática, como antiespasmódicos. Si hay un cuadro de fiebre, hay que bajarla por los medios habituales”, explica la doctora Angela Gentile.
Otras medidas de higiene para tener en cuenta:
· Mantener limpias todas las superficies de la casa y los objetos que usan los chicos.
· Los juguetes deben ser lavables, sobre todo en las guarderías y jardines de infantes.
· Lavar la sillita alta y la bandeja donde comen con agua y jabón tres veces por semana y luego desinfectarlas con agua y un uno por ciento de lavandina, como mínimo.
· Mantener limpias y desinfectadas las mamaderas, los chupetes y las pelelas y deshacerse en seguida de los pañales para evitar el contacto con la materia fecal.
· Además se sugiere hervir el agua sino no es potable o si no hay certeza de que lo sea.
Más consejos sobre prevención en: http://www.rotavirus-diarrea.com.ar/