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espectáculos
Entrevista a Bill Nighy
“Me critico con dureza”
En Piratas del Caribe: En el fin del mundo , Bill Nighy vuelve a ponerse el traje del malvado “Davy Jones”, uno de los personajes más odiados y temidos de la historia y para quienes no recuerden de quién se trata, es aquel malvado ser - mitad humano, mitad calamar- que controla el barco de los malos: el Holandés Errante. El actor inglés, dueño de una larga y reconocida trayectoria teatral, televisiva y cinematográfica, está disfrutando, acaso por primera vez en la vida, de la fama mundial que le ha dado tener uno de los papeles protagónicos en el éxito de taquilla que, en la Argentina, desbancó a El Código Da Vinci del primer puesto en recaudación sólo el día del estreno.
Por Georgina Dritsos 12.06.2007
"La primera vez que me vi en la película me dio miedo". Fuente: Gentileza Disney
El público adulto quizá lo recuerde por un pequeño pero también logradísimo rol que desempeñó en la película Realmente Amor , aquella en la que Hugh Grant hacía de primer ministro enamorado y donde Bill interpretaba a un patético pero a la vez entrañable roquero entrado en años. Con un impecable sentido del humor bien “ british”, Bill cuenta imperdibles anécdotas de la filmación, siempre en un tono entre irónico y frontal que no tiene desperdicio. Sobre todo, cuando se queja de las vicisitudes que tuvo que afrontar para convertirse en un calamar…
-¿Los responsables de los efectos especiales se basaron mucho en sus expresiones faciales para darle vida a su personaje, Davy Jones?
- Se basaron del todo. Fueron completamente fieles a todo lo que pasaba en el set. Todo lo que hace Davy fue sacado de alguna parte de mi actuación. Son brillantes. Me sorprendí de que pudieran hacerlo. -¿Se reconoce a si mismo en el personaje? - Realmente no, pero ni mi mamá me reconocería! Para mí fue rarísimo verme. Recuerdo haber hecho todos esos gestos físicos, pero salió así, un bicho rarísimo. La primera vez que lo vi en la película me dio miedo.
-¿Cuál fue la motivación inicial para hacer ese rol?
- Había visto la primera película y me había gustado. Leí el guión de la segunda y vi que era divertido, romántico y aventurero. No sabía nada sobre el proceso, sólo sabía que era una gran historia y un gran papel. No sabía en qué me estaba metiendo hasta que hablé con la encargada del vestuario y le pregunté cuando iba a probarme mi disfraz. Y me contestó: “¿Nadie te ha dicho que no te toca ningún disfraz? A vos te toca esta otra cosa”. Y me mostró un par de tristísimos pijamas grises que se usan para luego ponerle los efectos especiales con la computadora. Me veía realmente estúpido vestido con eso. Las primeras semanas fueron de las más bravas que tuve en un trabajo.
- ¿Por qué?
- Es bastante después no perder la calma y la fe cuando entrás a un gran set de filmación vestido así y todos te miran con cara rara y nadie quiere almorzar con vos. ¡Es que te ven y se deprimen! En la segunda película nadie sabía cómo se vería la criatura, pero después, cuando la vimos y vinimos a hacer ésta, yo ya era el calamar. Me empezaron a respetar un poco más.
- A pesar de ser un calamar, siempre está rodeado de hermosas mujeres. En Inframundo I y II actuó con Kate Beckinsale, en Piratas con Keira Knightley y con Naomie Harris, en el teatro con Julianne Moore, ¿Cómo se las ingenia para que esto ocurra?
- No sé cómo lo logro. No sé qué está pasando y además hice una película, Escándalo, con Cate Blanchett y Judie Dench. Todos los días me pellizco para darme cuenta de que es verdad. Con Inframundo, me acuerdo de haber leído el guión y vi que mi personaje, que había estado dormido durante mil años, era despertado por Kate sangrando arriba de él. Pensé que probablemente era un buen papel para mí. Pero no sé cómo me pasan estas cosas. Al final, nunca me quedo con la chica, obviamente, porque no es comercialmente viable que un hombre de mi edad se quede con la chica, pero estoy muy complacido de trabajar con toda esta gente, porque además de ser muy hermosas, también tienen talento.
- En el papel de Davy Jones, el lenguaje corporal es muy importante. Para interpretarlo, ¿tuvo que hacer todo en base al cuerpo?
- Sí. Al principio fue bastante desalentador y no sabía cómo iba a funcionar. Sabía que tendría una pierna de cangrejo y una pinza de cangrejo en lugar de un brazo. Había visto dibujos de Davy, entonces sabía que tendría tentáculos y que no podía acerarme mucho a los otros actores porque se enredarían en mi barba (se ríe). Son cosas importantes para tener en cuenta. Entonces busqué una forma de caminar, para que pegara con la pinza de cangrejo; para eso en algunos momentos me apoyaba en un palo. En cuanto a la parte vocal, había decidido que mi personaje hablara en un tono escocés violento que quedaba bien con su forma de caminar. Sólo con ver el dibujo pensé que era una criatura fantástica, entonces quería hacer algo distinto, no podía actuar de forma normal. Tenía que investirlo de una interpretación lo suficientemente grande para llenarlo. Creo que funcionó bien.
- ¿Cómo reaccionaron sus amigos y su familia la primera vez que lo vieron en el cine?
- Hubo miradas muy extrañas. Van a ver una película con la idea de verte y en lugar de eso ven un calamar y mucha gente no se dio cuenta de que era yo hasta el final. Ahora ya se acostumbraron. Hoy tengo mucha llegada con los chicos, hasta han hecho muñecos de mi. La gente pequeña entiende de qué se trata todo esto.
- ¿Qué le ha traído este rol a su carrera, a su vida?
- No estoy seguro, nunca lo sé realmente, quizá más adelante me entere. Lo que sé es que me ha dado mucha fuerza. Cuando entrás a un gran set de filmación vestido como un payaso y te muestran una foto de la más espeluznante criatura en las olas del océano y luego dicen: “Acción”, la opción que tenés es volverte al aeropuerto.
- ¿Y pensó en abandonar el set?
- Claro, pensé: “¿Quién necesita esto?”. Por eso, durante los primeros días de filmación repetía en mi mente, una y otra vez, la cifra que me iban a pagar por ser Davy Jones, porque pensé que era la única cosa que me quedaba. ¿Entendés? ¡Me robaron mi dignidad y no tenía ni idea de cómo interpretar el papel! Por otro lado, soy un crítico bastante duro de mi mismo, me cuesta pensar positivamente sobre mí, pero estoy trabajando en eso. Hoy, en mi fuero interno, estoy complacido porque no me fui al aeropuerto y me quedé hasta terminar y pienso que eso es la cosa más importante que obtengo de toda esta experiencia. Además, soy parte de una de las franquicias de cine más exitosas que el mundo ha conocido hasta ahora y pude hacer muy buenas amistades. Trabajé con Johhny, Orlando, Keira, Geoffrey y el resto. Son buena gente y realmente lo pasamos muy bien.
- Naomie Harris comentó que usted y algunos de los actores se la pasaban contando chistes todo el tiempo.
- Eso es lo que hacemos los actores, tratamos de hacer reír al otro todo el tiempo, hasta que alguien grita: “¡Acción!” . Esa es mi experiencia en el trabajo; Johnny es muy gracioso y Geoffrey también. Y se decían muchos chistes. Lamento no acordarme de ninguno pero es que soy bastante viejo. Algo que siempre recuerdo, pero que no es una broma, es cuando hacíamos la escena de la gran batalla, y estábamos bajo la mayor máquina de lluvia que hayas visto en tu vida, mojados desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche. Tienen máquinas de viento que no te permiten pararte, para pararte tenés que hacer un gran esfuerzo y no podés mantener los ojos abiertos y hay humo por todas partes y gritos. En medio de eso, veo a Johhny todavía haciendo esa estúpida forma de caminar que tiene su personaje y es heroísmo puro: te hace sentir orgulloso de ser un actor. Trabajar con Johnny fue particularmente lindo. El es tan divertido que fue un desafío mantener la compostura porque nunca para.
- En esos primeros momentos, en que estaba medio bajoneado, ¿a quién recurría para compartir miserias?
- Me limitaba a ir a mi trailer y a tratar de no tomar mucho café y de no comer demasiado chocolate. Recurro a Bob Dylan. Si estoy triste recurro a Bob, si estoy contento, también. Lo escucho todo el tiempo y siempre lo tengo en el trailer. Tengo un espectro muy angosto, me obsesiono con las cosas, estoy obsesionado con los Rolling Stones, Bob Dylan y algunos otros artistas de soul y de blues. Pero básicamente recurro a Dylan, es mi respuesta para todo.
- Así que es fan de los Stones.
- Soy un gran fan de ellos, creo que siguen siendo la mejor banda de rock and roll del mundo. Uno se pregunta por qué cierta gente sobrevive y la razón es porque son los mejores.
- ¿Qué le dejó de recuerdo Keith Richards tras su paso por la filmación de Piratas?
- Tengo una foto de él que atesoro y que muy gentilmente me dejó porque cuando se fue lo extrañé mucho. La dedicatoria dice: “Perdón por no haberme podido despedir, hombre calamar. Hasta la próxima Bill”. Lo importante es que al final me llamó por mi nombre lo cual fue un lindo gesto (carcajadas).
- ¿Pide pulpo o calamar en un restaurante ahora?
- ¡No, jamás! ¿Cómo te atreves? Son mi gente, nunca más toqué un calamar desde el momento en que obtuve este papel y juro que jamás los tocaré. Los calamares también tienen sentimientos, son mi gente y los quiero en libertad. Prometo que nunca más los tendré en mi boca.
*Enviada especial a Los Angeles